Ubicado en la comunidad de Concacha comprensión del Distrito de Curahuasi, a 3,500 m.s.n.m. , a 47 Km de la carretera Abancay-Cusco, posiblemente fue un centro ceremonial vinculado a la agricultura y ganadería.

El monolito de Saywite es una piedra sedimentaria tallada en alto y bajo relieve de 2.28 mts. De altura; con 11.14 mts. de circunferencia mayor, y 8.14 mts. De circunferencia menor; en la plataforma se observa las representaciones zoomorfas y geométricas; animales , irrigaciones , andenes, lagunas , paulas, escalinatas etc.

En dicho monolito esta representada una gran montaña o sierra, con sus picos, sus laderas , una de ellas bastante empinada, con sus acantilados, con sus quebradas, valles glaciales, cauces de ríos desde los más pequeños hasta los más grandes, en la parte más alta tres grandes lagunas que surten agua a todas partes, los canales y riachuelos corren primero por la campiña y luego llegan a la pampa y van a un terreno rectangular que es de cultivo , Además dice en las partes altas, los peñones han sido transformados en felinos, unas veces agazapados con las extremidades extendidas y las posteriores encogidas.

A 300 mts. Existen también pequeños monolitos como el Rumihuasi o casa de piedra con escalinatas trazos geométricos, canales. Finalmente se ubica el Intihuatana “Reloj Solar” que fue posiblemente observatorio Inka destinado a ver los movimientos astronómicos.

La piedra de Saywite es un gran bloque de granito de más o menos once metros de circunferencia, cuatro de diámetro y casi dos y medio de alto, ornamentado en su mitad superior con una serie de complejas y misteriosas figuras.

Se encuentra ubicado en el la provincia de Abancay, distrito de Curahuasi, en el complejo arqueológico del mismo nombre, en la ex hacienda Saywite propiedad de la familia Valer a la altura del kilómetro 45 de la carretera que conduce de Abancay al Cusco y a 3.500 metros sobre el nivel del mar.

El monolito contiene más de doscientas figuras fitomorfas, zoomorfas, de accidentes geográficos y construcciones humanas talladas en un aparente desorden y aprovechando los relieves y depresiones naturales de la piedra. Se desconoce qué uso se le daba, pero estando en un centro ceremonial lo probable es que tuviera una significación religiosa, quizá una representación simbólica del universo o, como sostiene Federico Kauffman Doig, estuviese relacionado con el culto del agua, una especie de gigantesca paccha, habida cuenta de los recptáculos en los que podía empozarse la lluvia. Los felinos esculpidos arriba serían, para este destacado estudioso “representaciones naturalistas de Qhoa en actitud fertilizadora”.

Otros, considerando que muchas figuras representan construcciones humanas, canales, escalinatas, estanques, proponen que la piedra de Saywite fue una especie de plano o croquis pétreo hecho por arquitectos incas para llevar el control de las obras hidráulicas que realizaban.

La piedra de Saywite